Messi terminó en bronca con jugadores del Atlas y su guardaespaldas metió manazos

El partido se calentó y la estrella del fútbol se dejó ver como nunca en los empujones

 Messi terminó en bronca con jugadores del Atlas y su guardaespaldas metió manazos

Messi le dio la bienvenida a Rodrigo de Paul.

Ferlin Fuentes·31 de julio de 2025 a las 9:02 a. m.

El cierre del duelo entre Inter Miami y Atlas en la Leagues Cup 2025 terminó con más tensión que celebración. Aunque el equipo de Lionel Messi se impuso 2-1 con un gol agónico en el último segundo, la atención se desvió rápidamente al centro del campo, donde se desató una bronca que involucró al propio astro argentino… y a su guardaespaldas.

La chispa se encendió cuando Messi le “cantó” el gol al delantero Matías Cóccaro, del Atlas, quien minutos antes había celebrado con euforia frente a la afición local. El gesto del argentino provocó una fuerte reacción de los jugadores rojinegros, y tras el pitazo final, los empujones y gritos no se hicieron esperar.


En medio del conato de bronca apareció Yassine Cheuko, el imponente guardaespaldas personal de Messi, quien irrumpió en el campo y comenzó a dar manazos y empujones a los jugadores del Atlas, según se ve en múltiples videos difundidos en redes sociales.

La escena no pasó desapercibida. Cheuko ya había sido vetado previamente por la MLS para ingresar al terreno de juego por episodios similares, y su actuación volvió a generar fuertes críticas. Aunque su intervención se justificó como parte de su “función de protección”, muchos lo acusan de excederse y alterar el desarrollo deportivo.


Hasta el momento, ni la organización de la Leagues Cup ni los clubes han emitido una posición oficial sobre lo ocurrido ni han anunciado sanciones. Sin embargo, la presión mediática y en redes sociales va en aumento.

Messi, por su parte, se acercó posteriormente a Cóccaro para hablar con calma y bajarle el tono al incidente, pero las imágenes ya estaban en circulación y el escándalo estaba servido.

El fútbol fue solo una parte del espectáculo. Esta vez, el gol lo firmó Messi, pero el caos lo firmó su guardaespaldas.