(Video) Aarón Salazar y Rayner Robinson: un cambio de ruta de última hora
La historia se mira al espejo: Aaron Salazar y Rayner son el mismo caso con dos diferencias

Aaron Salazar llegó a Alajuelense para enero del 2025. Su rendimiento es óptimo hasta el momento.
La historia se repite, aunque con protagonistas distintos y separados por 24 años. Lo que vivió Rayner Robinson en el año 2000 ahora tiene su espejo en Aarón Salazar. En ambos casos, los clubes creían tener todo listo… hasta que el jugador decidió girar el volante en el último minuto y tomar otro destino.
En los últimos días del 2024, el fichaje de Aarón Salazar con Saprissa parecía cosa hecha. Se había acordado que el defensor llegaría a Tibás el 29 de diciembre para realizar las pruebas médicas. Sin embargo, la noche del 28, dio el sí a Alajuelense. Entre Ciudad Quesada y la capital, hizo una parada en Turrúcares, sede del Centro de Alto Rendimiento rojinegro. Ahí cambió todo. Fue evaluado, firmó, y terminó en las filas manudas.
Desde el entorno morado se dice una y otra vez que Salazar se negó a someterse a pruebas médicas, pero fuentes cercanas indican que sí estaba dispuesto a hacerlo. El punto es que nunca llegó a La Cueva. Alajuelense se le cruzó en el camino… y no hubo vuelta atrás.
Este giro recuerda inevitablemente el caso de Rayner Robinson, pero en sentido inverso. En mayo del año 2000, Alajuelense preparaba su presentación como nuevo refuerzo. Sin embargo, Robinson apareció en el Ricardo Saprissa, firmó por dos temporadas con los morados y dejó plantados a los dirigentes rojinegros, que ya habían llegado a un acuerdo verbal con él.
Ese movimiento rompió el pacto de no agresión que existía entonces entre los cuatro grandes del fútbol nacional y abrió una “guerra” de contrataciones. Semanas más tarde, la Liga respondió fichando a Steven Bryce, de origen saprissista.
Años después, Robinson reconoció que era liguista y quería vestirse de rojo y negro, pero Saprissa le ofreció mejores condiciones salariales y educativas. “El sábado estaba todo listo con la Liga, solo faltaba la firma. El domingo me llamó Saprissa y el lunes ya estaba firmando”, contó en entrevista con La Nación.
En 2024, los papeles se invirtieron: Saprissa esperaba a Salazar… y se lo quedó la Liga. Como en el 2000, fue cuestión de horas. Como en el 2000, el destino cambió con una sola decisión.
Mismo caso y dos diferencias: Saprissa no citó a conferencia para presentar a Aaron, Alajuelense sí lo hizo en el 2000.
Hoy, Saprissa no tiene condiciones económicas para responderle a La Liga como sí lo hizo Alajuelense en aquel entonces.