El chip que cambió Machillo en Alajuelense antes del clásico

Alajuelense busca la copa 31 y Saprissa la 41

El chip que cambió Machillo en Alajuelense antes del clásico

Óscar Ramírez es el técnico más ganador de Alajuelense.

Ferlin Fuentes·15 de diciembre de 2025 a las 9:16 a. m.

Liga Deportiva Alajuelense llega a la final del Torneo de Apertura 2025 con algo más que fútbol y planificación táctica. Llega con un cambio de mentalidad que se gestó puertas adentro y que tiene un nombre propio: Óscar “Macho” Ramírez.

El desenlace del campeonato será nada menos que ante Saprissa, en un clásico que no solo define un título, sino que también pone a prueba a un equipo manudo decidido a cerrar una herida abierta: la sequía de campeonatos nacionales. Esta vez, la convicción es distinta.

Rebeldía sin desorden

Desde su regreso al banquillo rojinegro, Machillo ha insistido en un concepto que repite con paciencia quirúrgica: rebeldía. Pero no como sinónimo de descontrol, sino como una actitud competitiva permanente.

La idea es clara: no bajar los brazos, imponerse en cada duelo, sostener la intensidad y avanzar paso a paso. Ese mensaje caló en el camerino.

Nunca hemos querido fallar. Somos humanos y pasa, pero hoy se ve reflejado que la gente vuelve a creer en nosotros”, expresó el defensor Alexis Gamboa, una de las voces del plantel.

La deuda que no se esconde

En Alajuelense nadie esquiva la realidad. El club es tricampeón de Centroamérica, pero el campeonato nacional sigue siendo la cuenta pendiente. Las finales perdidas pesan, y el entorno lo recuerda constantemente.

Es normal que nos critiquen cuando se pierde. Esta es una institución que siempre tiene que ganar”, admitió Gamboa, quien destacó que la clasificación ante Liberia reforzó la confianza del grupo.

La semifinal dejó una lección. El mal partido en la ida ante los pamperos encendió las alarmas y obligó a una autocrítica profunda.

Nos habían pasado por encima en muchos duelos. Sabíamos que teníamos que mejorar y fuimos autocríticos. Eso se vio reflejado”, explicó el zaguero.

El pasado no entra al camerino

Machillo ha sido claro con el plantel: él no responde por el pasado. Su mensaje es mirar únicamente lo que viene y erradicar los fantasmas de finales anteriores.

Vamos paso a paso, partido a partido. El pasado no lo podemos traer al camerino”, insistió Gamboa, reflejando el chip que hoy domina al grupo.

La consigna es enfoque absoluto en el presente, sin cargar con mochilas que no ayudan en instancias decisivas.

Confianza en el conductor

El grupo respalda al entrenador. Los jugadores sienten que Ramírez les transmite seguridad, serenidad y un plan claro para competir en estas instancias.

Tenemos un gran entrenador que nos da confianza y esperamos poder darle esa alegría, que tanto se la merece”, señaló el defensor.

No es casualidad: Machillo dejó un rol más tranquilo ligado a la liga menor para asumir un reto complejo, con un objetivo puntual: sacar a Alajuelense de una racha que ya pesa demasiado.

El clásico que define todo

La final de segunda ronda se jugará en formato ida y vuelta:

  • Miércoles 17 de diciembre, 8 p. m., en el estadio Ricardo Saprissa.

  • Sábado 20 de diciembre, 7 p. m., en el estadio Alejandro Morera Soto.

Si Alajuelense se impone, alcanzará la estrella 31 sin necesidad de gran final. Si Saprissa gana la serie, el título se extenderá a dos partidos más, programados para el 23 y 27 de diciembre, cerrando en La Catedral.

La Liga llega convencida de que esta vez el contexto es distinto. No solo por el rival, ni por la instancia, sino porque el chip cambió. Y ahora, esa rebeldía que pide Machillo deberá verse, sin excusas, en el clásico que define todo.