(No se lo pierda) El sueño de Paté: un gol de 52 pases refleja su filosofía en Desamparados

Wálter 'Paté' Centeno forma un equipo desde Linafa con el objetivo de un día tenerlo en la Primera División

(No se lo pierda) El sueño de Paté: un gol de 52 pases refleja su filosofía en Desamparados

Municipal Desamparados juega en Segunda B de Linafa.

Ferlin Fuentes·25 de agosto de 2025 a las 8:39 a. m.

El Municipal Desamparados de Wálter “Paté” Centeno dio un golpe de autoridad en la Segunda B de Linafa al golear 4-1 al CDR Pavas este domingo, resultado que lo consolidó en la cima del grupo B con 9 puntos en tres jornadas.

Más allá del marcador, lo que dio de qué hablar fue uno de los goles: el equipo hilvanó 52 pases consecutivos antes de anotar, una acción que se convirtió en un ejemplo perfecto de la filosofía que Paté intenta transmitir a sus jugadores.

La esencia del ‘pasa-pasa’

Centeno ha sido un convencido de que el fútbol debe jugarse con paciencia, posesión y circulación constante del balón. Ese estilo, que en su etapa como técnico de Saprissa le valió tantas discusiones como elogios, hoy lo plasma en un proyecto más modesto, pero con la misma convicción.

“Lo que vimos en esa jugada es el reflejo de la idea de Wálter: mover la pelota, no desesperarse, atraer al rival y golpear en el momento justo”, comentan allegados al club desamparadeño.


Desamparados, líder y con ilusión

Con el triunfo sobre Pavas, el Municipal Desamparados comparte la cima del grupo B con el equipo de Marcel Hernández, ambos con paso perfecto: tres victorias en tres presentaciones.

La ilusión en el cantón josefino crece. Un club centenario, con raíces profundas en el fútbol costarricense, encuentra en Centeno un líder que no solo quiere ganar, sino también formar jugadores bajo una filosofía clara.

Un reto distinto en la carrera de Paté

Centeno asumió este desafío luego de su paso por Santos de Guápiles, equipo que perdió su licencia para competir en Primera División por problemas administrativos. Hoy dirige en el fútbol aficionado, pero con el mismo sello que lo ha caracterizado como entrenador.

Aunque no descarta regresar al máximo circuito si surge una oportunidad, por ahora el “Paté” se concentra en un sueño más sencillo y puro: ver a su equipo tocar, tocar y tocar… hasta que la red se sacuda.