Goles, errores y tensión: La Cueva no pudo inclinar la final

Goles, errores y tensión: La Cueva no pudo inclinar la final

Alajuelense sigue sin perder en La Cueva.

Ferlin Fuentes·17 de diciembre de 2025 a las 10:26 p. m.

El estadio Ricardo Saprissa Aymá fue escenario de una noche intensa, cargada de emociones, goles y errores puntuales, pero al final no logró inclinar la balanza. Alajuelense volvió a salir con vida de La Cueva y el empate 2-2 en el partido de ida de la final del Torneo Apertura 2025 dejó todo abierto para la definición en el estadio Alejandro Morera Soto.

Saprissa tuvo el respaldo de su afición y por largos tramos impuso condiciones, pero no logró capitalizar su localía ante una Liga que resistió, golpeó en momentos clave y confirmó que, en este torneo, Tibás no ha sido un territorio hostilpara los rojinegros.

El partido fue un auténtico clásico de final. Hubo ritmo alto, roces constantes, errores defensivos y goles de gran factura. Cada acción parecía cargar con el peso de una serie que aún no encuentra dueño.

El primer golpe lo dio Saprissa. En el cierre del primer tiempo, al minuto 45+2, Orlando Sinclair apareció en el área para conectar de cabeza un tiro de esquina ejecutado por Mariano Torres y vencer a Washington Ortega, desatando la euforia en las gradas.

Sin embargo, la respuesta de Alajuelense fue inmediata y contundente. Primero, Kenyel Michel silenció La Cueva con una auténtica joya: un remate potente, colocado al ángulo, imposible para Esteban Alvarado. El empate no solo cambió el marcador, sino también el ánimo del juego.

Antes de que Saprissa lograra recomponerse, llegó otro golpe rojinegro. Alejandro Bran sacó un disparo que encontró poca resistencia en el guardameta morado y puso el 2-1 para la Liga, un cierre de primer tiempo que dejó al estadio en estado de incredulidad.

En el complemento, Saprissa volvió a insistir y encontró premio cuando menos se esperaba. Al minuto 64, Fidel Escobarsacó un remate desde fuera del área que Washington Ortega no logró controlar, fallando en la cobertura del primer palo. El balón se le escapó entre los guantes y decretó el 2-2 definitivo.

El empate devolvió la esperanza al conjunto morado y añadió una dosis extra de tensión a un partido que ya estaba al límite. Saprissa empujó con más corazón que claridad, mientras Alajuelense apostó por el orden y la experiencia para sostener el resultado.

Antes y después de los goles, la afición fue un actor más. Al minuto 41, Warren Madrigal estuvo cerca de marcar de cabeza, pero dejó ir una opción clara cuando el estadio ya pedía el gol. La Cueva empujó, rugió y presionó, pero no fue suficiente para inclinar la final.

El 2-2 deja la serie abierta y traslada toda la presión al Morera Soto. Alajuelense cerrará en casa, con su afición, y Saprissa quedará obligado a ganar como visitante si quiere llevar la definición a una Gran Final.

La final sigue viva. La Cueva lo intentó todo, pero esta vez no alcanzó