José Saturnino Cardozo fue inexacto al reclamar en conferencia

Liberia dejó ir el gane en el último suspiro del juego

José Saturnino Cardozo fue inexacto al reclamar en conferencia

José Saturnino Cardozo es el técnico que puso a Liberia en semifinales tras 15 años de no estar en esas instancias.

Ferlin Fuentes·11 de diciembre de 2025 a las 12:20 p. m.

José Saturnino Cardozo vivió el empate de Liberia ante Alajuelense con emociones encontradas. Por un lado, salió orgulloso de su equipo, convencido de que hicieron uno de los mejores partidos desde que él llegó al banquillo. Por el otro, quedó con la espina del golazo de Alejandro Bran, ese derechazo que silenció el Edgardo Baltodano y les arrebató una victoria que habían trabajado durante 97 minutos.

Pero en la conferencia de prensa, el técnico paraguayo añadió un matiz que no coincidió con la realidad del juego. Cardozo sugirió que la anotación había caído después de los ocho minutos de reposición señalados por el árbitro Steven Madrigal.

“Me dijeron que el gol fue después de los ocho minutos… Si dio los ocho minutos, que lo termine en ocho minutos, no después”, reclamó.

La revisión posterior es clara: el gol entró al 97:45, quince segundos antes de que se cumpliera el tiempo agregado. Es decir, dentro del tiempo válido, sin margen para la polémica.
El reclamo, aunque comprensible desde la frustración del momento, perdió sustento con el reloj en mano.

Un reclamo impreciso, un rendimiento indiscutible

Lo cierto es que ese detalle arbitral no formó parte central del análisis de Cardozo. De hecho, el entrenador pasó la mayor parte de la conferencia elogiando la actitud, la propuesta y la valentía de sus jugadores, que por momentos sometieron a Alajuelense y generaron múltiples opciones claras.


“Les cortamos los circuitos en ofensiva. Sabíamos dónde hacer daño”, afirmó.
“Salgo contento y orgulloso de mis jugadores, por la ambición que mostramos”.

El técnico insistió en que Liberia no solo compitió: fue mejor.

“Mi equipo fue mejor que la Liga, y no es fácil ser mejor que la Liga. Es el equipo que mejor juega en Costa Rica. Tuvimos seis o siete oportunidades claras que no metimos”.

Cardozo no exageró en ese punto. Su equipo ejecutó un partido valiente, intenso y ofensivo, con transiciones rápidas que incomodaron de principio a fin a los manudos. La falta de contundencia volvió a ser el viejo fantasma que persigue a los equipos que no liquidan a tiempo.

La jerarquía que apareció cuando Liberia perdonó

Lo que sí reconoció Cardozo —y que explica buena parte del desenlace— es el peso específico de un rival como Alajuelense:

“Si no la metés, al final el rival, por la jerarquía que tiene, lo hace. Fue un gol de otro partido. Felicito al rival y al jugador”.

Y así ocurrió. Después de siete ocasiones claras de Liberia, Bran necesitó solo una. La más difícil. La más inesperada. La última.

La serie sigue abierta, pero el reloj no miente

Cardozo tiene argumentos para sentirse decepcionado por el resultado, pero no por el tiempo añadido. El gol cayó cuando debía caer. Dentro del margen. Dentro de la regla.

Lo que sí cayó “después” fue la ilusión liberiana de salir con ventaja. Y eso no fue culpa del árbitro, sino de la acción que decidió el partido:
el derechazo impecable de un jugador que encontró espacio donde no lo había.

La serie sigue viva.
El reclamo, no tanto.