La llamada que pocos vieron: Machillo y Lonis aclararon el sticker más viral del fútbol tico
Ese sticker que todos tienen en su celular

El Machillo buscará su sexto título nacional.
En el fútbol costarricense hay goles, clásicos, polémicas… y también stickers. Uno de los más virales de los últimos meses tiene como protagonista a Óscar “Macho” Ramírez, captado por las cámaras de FUTV en una imagen que terminó recorriendo WhatsApp, memes incluidos, especialmente entre la afición manuda.
Pero detrás de esa escena —el técnico sentado en la banca, manos detrás de la cabeza y piernas estiradas, como si estuviera en una mecedora— hubo una conversación privada que casi nadie conocía, y que ahora salió a la luz.
El contexto real del famoso sticker
La historia fue contada por el propio Ramírez en una charla íntima con Wílmer “El Pato” López, quien estrenó su canal de YouTube junto al periodista Antonio Alfaro. El primer invitado fue, justamente, el técnico más ganador en la historia de Liga Deportiva Alajuelense.
Durante la conversación, López le preguntó de forma espontánea cómo se sentía con ese sticker suyo que se volvió omnipresente en el mundo futbolero nacional. Incluso lo imitó, recreando la postura exacta tras aquel clásico en el Estadio Alejandro Morera Soto, que la Liga ganó 2-0 con doblete de Kenyel Michel.
Ramírez decidió entonces contar el contexto real de esa imagen.
“Es un clásico y en esos días estuve con dolor de columna. Pregunté cuánto faltaba y me dijeron que un minuto. Con el 2-0, dije: ‘Uff, qué rico’”, relató. Según explicó, no fue un gesto de soberbia ni una señal de que el partido estuviera resuelto con ligereza, sino un momento de alivio físico y emocional.
“Yo solo pensé que quedaba un minuto y no íbamos a perder el partido”, añadió.
La llamada para evitar malos entendidos
Cuando Ramírez se dio cuenta de que la imagen se había viralizado —al punto de convertirse en sticker y luego en memes donde aparece incluso con una parrilla— decidió dar un paso poco habitual en medio de la rivalidad: tomó su celular y llamó a Erick Lonis, integrante del comité deportivo de Saprissa.
El objetivo fue claro: evitar malos entendidos.
El técnico rojinegro le explicó a Lonis que no se trató de una burla, ni de una provocación hacia el rival, sino de una situación circunstancial que las cámaras captaron en un instante muy específico.
“Me respondió que tranquilo, que me conocía y que sabía cómo soy”, contó Ramírez, dejando ver que, más allá de camisetas y colores, hubo una conversación franca.
“Ese no soy yo”
Machillo fue enfático en que esa imagen no representa su forma de vivir los clásicos. Al contrario, recordó que suele ser un técnico que pasa del banco a la línea, que se involucra emocionalmente y que rara vez permanece sentado.
“En un clásico no te podés sentar. Hay partidos en los que arranco sentado y después me voy parando. En esa parte emotiva he sido controlado”, explicó.
Insistió en que nunca pretendió mofarse del rival ni transmitir la sensación de que el triunfo fue sencillo. “No podemos perder un partido en un minuto”, resumió, dejando claro que el gesto fue más de alivio que de confianza excesiva.
Así, detrás del sticker que circula en miles de celulares, hubo una molestia física, un suspiro de tranquilidad… y una llamada telefónica que habla de códigos no escritos en el fútbol costarricense, incluso en medio de la rivalidad más grande del país.