Pablo Salazar está en la cuerda floja tras el papelón del Herediano en Nicaragua
Herediano recibió nueve goles en el inicio del campeonato

Pablo Salazar es una de las piezas de confianza en Fuerza Herediana
La goleada sufrida ante Diriangén (4-2) no solo significó una mancha histórica en el rendimiento internacional del Club Sport Herediano, sino que también dejó al técnico Pablo Salazar en la puerta de salida. El ambiente en el camerino florense, tras la segunda fecha de la fase de grupos de la Copa Centroamericana, es de tensión, frustración y definiciones inminentes.
La derrota colmó la paciencia de la cúpula rojiamarilla, que se trasladó completa a Nicaragua: Aquil Alí, Scott Brannon, Jafet Soto, Víctor Hugo Víquez y el gerente deportivo Gustavo Pérez estuvieron en el estadio Cacique Diriangén. Aunque Soto evitó declaraciones (“Ando lejos, ando descansando”, se limitó a decir), fue Pérez quien reconoció con seriedad la gravedad del momento.
“Estamos analizando, estamos conversando. No fue un buen juego, definitivamente. Iniciamos de manera displicente, con goles muy rápidos, muchos errores, y nuevamente recibimos goles de balón parado. Eso no puede seguir pasando”, expresó Pérez con visible molestia.
El dirigente fue claro en que la evaluación es profunda y urgente. Herediano, bicampeón nacional, no ha tenido el arranque esperado ni en el torneo local ni a nivel internacional. Pérez anticipó que las decisiones se tomarán a más tardar este jueves y que ya han comenzado las conversaciones para definir el rumbo inmediato del equipo.
“Las formas son las que preocupan. Nos han marcado seis o siete goles de balón parado recientemente. Eso te dice mucho. Aquí no hay excusas, hay una planilla amplia, con calidad, aunque sí hay lesionados. Ganar es primordial, y este tipo de presentaciones no se pueden permitir”, recalcó.
La noche fue larga en Diriamba. Según explicó el gerente, aún no habían podido ingresar al camerino tras el partido, pero continuarían las reuniones en el hotel donde se hospeda la delegación florense.
“Toda la cúpula está presente, como siempre lo ha estado. Vamos a trabajar durante la noche para tener una decisión”, confirmó, dejando entrever que el futuro de Salazar pende de un hilo.
Pérez también hizo una autocrítica estructural, aceptando que el comportamiento del equipo ya refleja un patrón preocupante.
“Contra Puntarenas fue igual. Regalamos el primer tiempo, redoblamos esfuerzos y al final perdemos al minuto 90. Volvemos a recibir goles de balón parado. Esto ya no es solo del cuerpo técnico, es de todos. Pero ustedes saben cómo es el manejo: estos resultados no son permitidos”, advirtió.
Herediano retornará al país este jueves, pero no tendrá tiempo para lamentos: el domingo visitará a Liga Deportiva Alajuelense en el Morera Soto, un reto que podría marcar un punto de quiebre en la temporada... y en el banquillo.