Penales Alajuelense–Olimpia: Jorge Benguché pateó su penal contra tres porteros
Washington Ortega contó un secreto en El Picadito

Washington Ortega le detuvo el penal a Jorge Benguché de una manera peculiar.
El penal de Jorge Benguché ante Liga Deportiva Alajuelense quedó registrado como una de las imágenes más llamativas de la Copa Centroamericana de la Concacaf. No solo por el desenlace, sino porque, sin saberlo, el delantero del Olimpia ejecutó su remate ante tres porteros al mismo tiempo.
La escena ocurrió el 1.º de noviembre en Tegucigalpa, en el Estadio José de la Paz Herrera, durante la tanda de penales que definió al finalista del torneo regional.
Tres lecturas, una sola decisión
Benguché tuvo al frente al arquero titular Washington Ortega, pero también recibió señales desde el banquillo. Días después, Ortega reveló en El Picadito, de Radio Monumental, que los suplentes Johnny Álvarez y Byron Morajugaron un papel clave.
“Johnny y Byron tenían una misión desde el banquillo. Si Byron saltaba, el balón iba hacia un lado; si saltaba Johnny, iba hacia el otro”, explicó el arquero.
Desde el punto penal, Benguché observó movimiento, gestos y referencias que buscaban confundirlo. Mientras tanto, Ortega hacía su propia lectura.
¡Revive la tanda de penales del partido entre Olimpia y Alajuelense! 📹 pic.twitter.com/OReM9zDMrB
— Concacaf Champions Cup (@TheChampions) October 31, 2025
El detalle que delató el remate
El guardameta uruguayo contó que detectó una variación en la carrera del delantero hondureño.
“Vi que dio un giro diferente al momento de venir a patear. Hizo algo que normalmente no hacía. Ahí dije: va a meter el empeine, el remate viene de lleno. Por eso decidí quedarme parado”, relató.
Benguché eligió el centro. Ortega no se lanzó. Rechazó el balón con los puños.
Una tanda caótica
La definición fue tan inusual como contundente. Olimpia erró tres penales, dos de ellos repetidos por adelantamiento del arquero, mientras Alajuelense convirtió sus tres lanzamientos. El marcador final de la tanda fue 3-0, con un contexto que rozó lo surrealista.
El técnico de Olimpia, Eduardo Espinel, reconoció tras el partido:
“Fallamos en los penales”.
Un penal que resume la noche
El remate de Benguché terminó simbolizando lo que ocurrió en Tegucigalpa: confusión, presión y ventaja mental del rival.
Entre el análisis previo, la intuición del arquero y la coreografía del banquillo manudo, el delantero hondureño no enfrentó a uno, sino a tres porteros.
Y ninguno le dio ventaja.